Es un trastorno biliar que hace referencia a la dificultad para digerir, dando lugar a variedad de manifestaciones, tales como lengua saburral, eructos, mal sabor de boca y halitosis intolerancia a alimentos ricos en grasas, regurgitación y sensación de plenitud y malestar postpandrial (tras las comidas), entre otros.
Tradicionalmente se asoció a la colelitiasis (presencia de cálculo en la vesícula biliar o bien en el conducto cístico), pero actualmente se conoce que se podría deber también a factores como trastornos de motilidad de esófago, estómago y duodeno, por lo que la cirugía de vía biliar no sería una solución definitiva.
Precisará de un diagnóstico diferencial que ayude a reconocerlo e identificarlo como tal.
Fuente: variedad de artículos de la base de datos Medline y documentos de Google Académico.
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